Morfología
La forma infectiva y único estado exógeno de este protozoo corresponde al ooquiste, elemento de resistencia del parásito que permite la diseminación de la infección. Éste es esférico u ovoide, mide entre 5,5 y 6,5 pm de diámetro, y contiene en su interior 4 esporozoítos periféricos y un cuerpo residual central. El ooquiste presenta una pared que puede ser fina o gruesa, lo que estaría relacionado con diferentes vías de desarrollo esporogónico y de infección1. Dicha pared está compuesta por tres capas visibles al microscopio electrónico. La capa externa, de 5 nm de espesor, presenta abundante material filamentoso y glicoproteínas ácidas; puede ser parcialmente removida por efecto del hipoclorito de sodio.